El mundo conocido
Todo lo que nos rodea: la tierra, el universo, la vida. La realidad entera que compartimos y habitamos.
La palabra con que los pueblos nahuas nombraban al mundo. Hoy, un puente entre los pueblos originarios de toda América.
Explora los pueblos originarios →Cemanáhuac no se inventó para este proyecto: es el nombre con que los antiguos nahuas comprendían la totalidad de lo existente. Se forma de tres raíces.
Lo entero, lo completo, todo aquello que es.
Los mares y ríos que ciñen y dan vida a la tierra.
Lo que está rodeado, abrazado, en torno a algo.
Para los pueblos del Anáhuac, su tierra era un mundo ceñido por los océanos. Cemanáhuac no señalaba un punto en el mapa, sino la conciencia de habitar una sola casa: la tierra, la vida y cuanto existe.
Todo lo que nos rodea: la tierra, el universo, la vida. La realidad entera que compartimos y habitamos.
Todos los seres humanos: nuestra historia, nuestra diversidad y la esencia que, distinta en cada pueblo, sigue siendo común.
Nuestra casa común: los pueblos, las culturas, los recursos y la responsabilidad de cuidarlo juntos.